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Remedios Caseros y Consejos para manejar el Enojo o la Ira.

Controlar la ira de manera constructiva es una hazaña nada despreciable. Cuanto las emociones se liberan, el sentimiento de la ira se torna más intenso.

Existen situaciones que desatan el enojo, por ejemplo: ser acusado de algo que no es su culpa, o ser objeto de mentiras.

Esto origina la actitud de pelear-o-pelear, es decir, una compleja reacción ante la tensión cardíaca y otras funciones fisiológicas. Cuando el arrebato nos invade, nuestros organismos se preparan para arreglar las cosas a puñetazos, o para correr y así salvar la vida.

La mayoría de las veces, este sentimiento es una señal de que se debe modificar algo. No es una emoción negativa lo importante es saberlo controlar.

Existen varios remedos y recomendaciones que ayudan a que las personas logren manejar mejor su hostilidad y que, a continuación, se detallan:

Remedios populares

Remedio para el manejo del enojo o la ira #1: Frotar un poco de aceite de coco sobre el cuero cabelludo y en las plantas de los pies.  Este remedio se puede realizar todas las noches  Asegúrese de ponerse unos calcetines viejos y un gorro o una toalla sobre la almohada para impedir que el aceite la manche.  Según la medicina ayurvédica este remedio ayuda a regular el pitta que puede desembocar en enojo.

Remedio para el manejo del enojo o la ira #2 Poner una gota de aceite esencial de sándalo en la zona del «tercer ojo», entre las cejas, así como en la garganta, en el esternón, en el ombligo, en las sienes y en las muñecas. Una pequeña cantidad de aceite es suficiente.   Este es otro remedio eficaz de ayudar a equilibrar las emociones.

Remedio para el manejo del enojo o la ira #3  Mezclar, a partes iguales, manzanilla, albahaca sagrada y polvo de pétalos de rosa  y extraer 1/2 cucharadita de esta mezcla en 1 taza de agua caliente, dejar enfriar y tomar 3 veces al día, después de cada comida.

Remedio para el manejo del enojo o la ira #4  Verter 1/2 cucharadita de manzanilla y 1 cucharadita de hojas de cilantro frescas y muy picadas en 1 taza de agua caliente dejando las hierbas reposar unos 10 minutos. Dejar que se enfríen y tomar.

Remedio para el manejo del enojo o la ira #5 Poner en una taza de zumo de uva 1/2 cucharadita de comino, 1/2 cucharadita de hinojo y 1/2 cucharadita de sándalo en polvo. Esta bebida refrescante, yudará a aplacar los sentimientos iracundos según la medicina ayurvédica.

Remedio para el manejo del enojo o la ira #6  Aspirar profundamente por la boca llevando el aire hasta el vientre; contar la respiración durante unos segundos; exhalar por la nariz. Hacer unas doce repeticiones

Remedio para el manejo del enojo o la ira #7 Practicar posturas de yoga. Entre las asanas de yoga apropiadas están las posturas del Camello, la Cobra, la Vaca, el Barco, la Cabra y el Puente. Evita la postura sobre la cabeza y demás posturas invertidas, como el Arado y la Vela.

 

Recomendaciones

No hacer nada primero. Si considera que no es tan efectivo para desviar el irritamiento como querría, deténgase en el mismísimo instante en que se siente que se le acelera el pulso, y no haga nada hasta que no haya tenido tiempo para pensar. Esperar un momento no es lo mismo que tragarse su furia. Es decir deténgase y piense y, después, aborde el asunto.”

Aceptar que está furioso. No se aguante, si lo hace se llenará de resentimientos. Tampoco explote, porque ello generalmente aumenta la tensión y conduce a más cólera. El enfoque ideal es manifestar su sentimiento de ira con un razonamiento tal que conduzca a un cambio, en lugar de aguantársela o explotar. Hay estudios acerca de las personas que normalmente reprimen o dejan de ventilar su enojo, éstas tienen más probabilidades de padecer enfermedades del corazón, dolores y molestias crónicas, menor inmunidad y otros padecimientos de salud.

Abandonar la escena, mental o físicamente. Si oye que sus compañeros hablan mal de usted en la cafetería, vayase a los baños o al estacionamiento unos cuantos minutos. Cuando su jefe la critique en medio de una junta -donde no se puede levantar y retirar- imagínese que abandona la sala para ir a un lugar más tranquilo.

Poner la situación en perspectiva. Pregúntese qué fue exactamente lo que la enfureció.  Analice la intención de las otras personas, los factores que pudieron haber intervenido en su estado de humor y cómo contribuyó usted para que se diera esa situación (si lo hizo). Todo esto aminorará su ira. Por ejemplo, imagínese que va por la calle manejando y de pronto se le cierra un auto, ante esto podría pensar que la persona lleva prisa por llegar a su casa para cuidar a un niño enfermo, o que usted, tal vez, haya ido demasiado lenta.

Decir lo que piensa. Después de haberse tomado cierto tiempo para ordenar los sucesos en perspectiva, diga lo que piensa. Exprésese con calma, escoja sus palabras con sumo cuidado. Evite afirmaciones como: “Me enfureciste.” Este tipo de comentarios acusadores ocasionan que la otra persona se ponga a la defensiva y, con ello, dificultan más la posibilidad de resolver el problema.

Razonar para sus adentros. En determinadas ocasiones, usted no puede manifestarle a la otra persona, objeto de su cólera, que está enojada con ella-No puede decirle nada  a su temperamental jefe que acaba de evidenciarla y en público.

Entonces,  ¿Cómo superar el sentimiento de ira contra su jefe? Cuando la regaña injustamente, esto le servirá para darse cuenta de que él, y no usted, está mal.  Posiblemente haya cometido un error, mas eso no es motivo para que él descargue su irritación en usted. Su jefe debería informárselo cortésmente.”

Hacer ejercicio. Como las situaciones que nos enfurecen generan una potente reacción física, el hecho de salir y mover sus músculos, efectuar ejercicio intenso, le servirá de mucho para desaparecer su sentimiento de cólera. Un grupo de investigadores de dos universidades de California preguntaron a 308 mujeres y hombres qué hacían para mejorar su mal carácter y la respuesta más frecuente fue: “Ejercicio.”

Meditar. Existe un antiguo método de meditación que nos invita a observar cómo van y vienen nuestras emociones sin ponerles nombre ni intentar siquiera hacerlo. A medida que van aflorando los sentimientos, respira hondo y exhala las emociones.

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